Los niños presilábicos. ¿Cómo movilizar sus hipótesis hacia el reconocimiento del valor sonoro del sistema alfabético?


Luz Divina Trujillo

Los trabajos de investigación de Emilia Ferreiro, datan desde los años 70s a la fecha, y con ellos, se introducen nuevos retos al esfuerzo didáctico realizado en los primeros grados con relación a la enseñanza de la lengua escrita.  Es así como nuestro discurso pedagógico se enriqueció con nuevas palabras que hoy utilizamos cotidianamente, en cualquier reunión de maestros, hablamos de los “niveles conceptuales”, de escrituras presilábicas, silábicas, alfabéticas, conciencia fonológica, sistemas de escritura, desarrollo conceptual, etc., pero igual viene la pregunta ¿Cómo esta información ha movilizados nuestras didácticas para el acompañamiento de los niños aun ajenos a la lógica alfabética?

Los docentes, tenemos una herencia en el uso de métodos para “enseñar” a leer y escribir, que si bien se ha querido erradicar diciéndonos que con sólo situar al niño en un ambiente alfabetizante aprenderá, a lo cual nos hemos resistido, pues sabemos que no podemos quedarnos sin una estrategia clara y precisa para ayudar a los niños en su alfabetización inicial.

Por ello, es importante, reflexionar cómo desde nuestras tradiciones didácticas acompañamos a los niños en sus procesos naturales para de manera consciente, situarlos en ejercicios que movilicen   sus hipótesis sobre lo que es leer y escribir.  Siendo esta la tarea, surge otra pregunta ¿Qué hipótesis necesitamos movilizar cuando nuestros niños son presilábicos al ingresar al primer grado?

Sabemos que Emilia Ferreiro[1] elaboró una descripción evolutiva sobre cómo los niños se van apropiando de la escritura[2], y sus hallazgos los organizó en cuatro niveles conceptuales, siendo el nivel presilábico, el más preocupante para nosotros, pues es ajeno a la lógica de nuestros método alfabetizantes.  No reconocer este aspecto, pudiese ser la causa del rezago de algunos niños con relación a los que si van resolviendo el misterio de leer y escribir, por tanto, resulta importante conocer las hipótesis presilábicas para no verlas como anomalías, sino como parte del proceso de aprendizaje, interviniendo didácticamente para movilizarlas.

Las hipótesis de este nivel son las siguientes:

Hipótesis sobre el nombre.

Aquí se nos explica cómo los niños logran moverse del dibujo hasta representar lo que les rodea con grafías.  El acto de escritura implica comprender que lo que se dibuja puede representarse con grafías, letras que el mundo social utiliza desde tiempos inmemoriales. El niño descubre que escribir representa algo, se libera del dibujo, por ejemplo, la pelota que antes dibujaba, ahora es la misma, pero representada con grafías convencionales –o pseudografías- lo cual es el resultado de un gran esfuerzo intelectual.

Puede suceder que algunos niños lleguen a primer grado dibujando, y es tarea ayudarles a dar este paso.  Creemos que en el preescolar abandonó esta idea, pero sucede que las has hipótesis no se mueven en el tiempo escolar prescrito[3] ¿Es algo patológico? Definitivamente no, en este proceso intervienen diversas circunstancias, entornos, su desarrollo personal, y la escuela, al reconocer donde viene, puede ayudarle a dar esos movimientos que en otros espacios no se ha visto en la necesidad de realizar.

Presentación1

Hipótesis de cantidad.

Esta hipótesis nos lleva a percibir los dilemas conceptuales que los niños tienen para decidir cuántas grafías tendrá que contener el nombre de determinado objeto.  Este desafío conceptual le lleva a transitar por diversas escrituras como la “unigráfica”, una letra por objeto representado, hasta aquellas en la que diversifica cantidad y calidad.  Aquí, los niños se ve afectados por las características de los objetos, se preocupan por escribir tantas grafías como el tamaño del referente necesite, así, vemos que pueden escribir muchas grafías para elefante, y muy pocas para mariposa, muchas para oso, y pocas para lagartija.  Con ejercicios adecuando, se les puede orientar en este conflicto hasta entender que cada nombre lleva las letras que fonéticamente necesita para ser representada, es decir, lo ayudamos a cambiar el fundamento de la escritura.

Presentación2

Hipótesis de variedad.

Esta idea consiste en escribir de manera diferente el nombre de cada objeto, pues cada nombre representa diferentes objetos, lo cual nos parece obvio a nosotros, pero a muchos niños no, ellos enfrentan esta dificultad de decidir si “eso” que van a escribir tiene que ser con las mismas grafías, o necesitan ser distintas, por los que los vemos escribir todo igual debido a que no comprende que pelota y muñeca necesitan escrituras diferentes, hasta que logran diferenciarlas.

Cuando se percata de esta exigencia, se inicia por un proceso diversificación que dará lugar a varias formas de escritura:  unigráfica, cantidad y repertorio fijo, cantidad fija, repertorio variable, cantidad variable, repertorio fija parcial, hasta escribir una palabra diferente para cada objeto, escritura con repertorio y cantidad variable.

Magali

 

 

Las tres hipótesis mencionadas, no son una tras de la otra, pueden coexistir a vez, o privilegiar una y aparecer en menor grado las otras dos.  Aún, en los siguientes niveles, por ejemplo, un niño no puede escribir sol con tres letras, porque le parece algo muy grande, aun siendo alfabético y por la fuerza de este pensamiento, se ve obligado a poner más letras para que en verdad diga sol.  A esto le llamamos conflicto de cantidad.

A continuación se presentan algunos ejercicios que pueden incorporarse a nuestros estilos didácticos, cuya función alfabetizante se orienta a informar sobre las letras, su uso formal, y puede enriquecerse con actividades mediadoras que movilizan las hipótesis de los niños presilábicos.

Este tipo de ejercicios se encuentran en los libros de los niños de primer grado, no con la cantidad y variedad que se necesita.  Se les ha tomado como eje para diseñar otros ya relacionados con nuestras estrategias de enseñanza, dando más oportunidades a los niños que los necesitan, y además, enriquecen nuestro método didáctico, que sin abandonarlo, se ve fortalecido con estos ejercicios y se vuelve más incluyente de la diversidad de sistemas de escritura natural de los niños.

1. NOMBRES LARGOS, NOMBRES CORTOS.

Este ejercicio, tiene como objetivo movilizar la hipótesis de cantidad en niños cuya escritura sucede atendiendo las características del objeto a representar, en este caso, se ponen nombres largos de algunos insectos (animales pequeños), y nombres cortos para animales que por no ser insectos, son grandes.  Esto los pone en el desafío de apreciar escrituras largas para lo que es pequeño, y cortas para lo que es grande.

Como siempre, primero se reconocen los animales, se palmean su nombres, se identifican las cantidades de palmadas para cada nombre… y se hace el ejercicio, ya de manera colectiva, en parejas, o solos.

Nombres_animales_largos-cortos (al cliquear, se abre el archivo)

 

2. COMIENZOS DE PALABRAS CON EL MISMO JUEGO SILÁBICO.

Nuestros métodos didácticos cuya finalidad es la alfabetización inicial de los niños, nos lleva a ir presentando letra tras letra, esto si utilizamos un método sintético, o partir de palabras generadoras, si utilizamos un método analítico.  Pero finalmente, sea cual fuere nuestra opción didáctica, llegamos a los juegos silábicos.

Cuando llegamos a este momento, lo importante es ayudar a los niños a reconocer la  relación consonante-vocal (sílaba directa), que como regularidad, si es comprendida, sabrá que todas las letras (consonantes) al vincularse con las cinco vocales, forman juegos de sílabas invariablemente, después aprenderá, que al anteponerse la vocal, igual, verá la relación vocal-consonante.   Descubrir estas relaciones, paulatinamente le permite descubrir el valoro sonoro del sistema alfabético.

Al situarlo frente a una diversidad de palabras que inician con estos sonidos, se propicia un momento de reflexión que moviliza su proceso de aprendizaje.  Aquí se comparten 11 ejercicios diseñados con este fin, que son parte del proceso didáctico que ya expliqué en esta publicación.

Aquí comparto algunos de esos ejercicios utilizados en mi estrategia de enseñanza.

  1. comienzos_ palabras_c-k-q
  2. Comienzos_palabras_ca-ce-ci-co-cu
  3. Comienzos_palabras_fa-fe-fi-fo-fu
  4. Comienzos_palabras_ga-gue-gui-ge-gi-güe-güi-go-gu
  5. Comienzos_palabras_la-le-li-lo-lu
  6. Comienzos_palabras_ma-me-mi-mo-mu
  7. Comienzos_palabras_na-ne-ni-no-nu
  8. Comienzos_palabras_pa-pe-pi-po-pu
  9. Comienzos_palabras_sa-se-si-so-su
  10. Comienzos_palabras_ta-te-ti-to-tu
  11. Comienzos_ra-re-ri-ro-ru

 

 

III. QUE LE FALTA A CADA PALABRA .

(EJERCICIO PENDIENTE DE SUBIR)

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

[1] Emilia Ferreiro, “La escritura antes que la letra”, consultado en agosto de 2016: http://servicios2.abc.gov.ar/lainstitucion/organismos/lecturayescritura/recomendados/La_escritura_antes_de_la_letra_emilia_ferreiro.pdf

[2] Emilia Ferreiro parte de los aportes de la psicogenética de Jean Piaget principalmente para elaborar estas hipótesis sobre el desplegar infantil en torno a su apropiación de la escritura.

[3] Por lo general, la hipótesis de nombre sucede en edades tempranas, ya en preescolar la capacidad de representar los objetos con grafías sucede, pero a veces, nos llegan algunos casos a primer grado.  En el actual no ha sucedido, ya tenemos escrituras presilábicas.