Hugo Zemelman: Utopía/sin fecha.


¿Cómo no extrañar a este gran intelectual? Si cuando nos disponemos escucharlo (a muchos les enerva) nos recuerda y nos motiva a ser quien necesitamos ser para responder a este reto de estar vivos en la sociedad que nos tocó. En esta conferencia, ya con cuando menos de unos 18 años, (creo que más, no tiene fecha) avisa de sus exploraciones en torno al problema del rescate del sujeto, del lenguaje, de la utopía, deja ver los problemas en que está inserto y avanzará por el resto de su vida.

Aquí, desde el concepto de utopía nos avisa del reto que tenemos de des-atraparnos del discurso dominante, un decir que no sabemos cómo se nos ha metido en el cuerpo, en la sangre, en la mente, y que ahora, sin tener consciencia de ello, nos dice cómo vivir cómo pensar, y por tanto, no podemos enfrentar, porque más que hablarnos sobre la realidad, ya la creemos la única realidad, y ahí quedamos prisioneros, sintiendo que no hay más que hacer, lamentándonos de nuestra suerte, sin recursos para enfrentarlo. Y nos dice que si exploramos este concepto, si aprendemos a verle lo contenido y lo por contenerse en él, nos puede ayudar a re-colocarnos, a entender la historia que vivimos, más que resultado único, como un acontecer, que la historia se vive en tiempo presente pero es resultado de diversos pasados, que dan resultado a lo que sucede, y así como viene sucediendo ésto, podría suceder algo diferentes si somos capaces de mirada larga, de reconocer umbrales de futuros de los que sí podríamos hacernos cargo, dando en el tiempo abierto de la historia por venir, nuevas circunstancias. Por tanto, la utopía no es un contradiscurso, NO, el sujeto utópico nunca será alguien opositor, reaccionario, negativo, pesimista. No, el sujeto utópico, es ese capaz de aprender a vivir en su real-realidad, mirando su matriz cultural, pensándola, reconociéndose en ella, y en esta lectura, mirar también futuros que lo liberan de tal atrapamiento, y apasionado por lograr su autonomía, se lanza hacia esos nuevos contenidos de realidad que intuye y sabe que urge potenciar, y construye la voluntad de explorarlos con lucidez, encantamiento de mundo para encaminarse hacia sus destinos posibles…

Definitivamente, me declaro zemelmaniana, sigo en el reto de aprender más de Hugo Zemelman, de entender cada vez mejor y desde mi campo profesional sus planteamientos, en especial este problema que dejó abierto ¿cómo rescatar al sujeto de la cárcel de la realidad? donde entiendo que nadie rescata a nadie, sino que será el mismo sujeto quien se autorescate de sí mismo, que le exige osadía intelectual y pasional, y como educadores, nuestro reto es contribuir a esta tarea tan personal, tan social, lo cual no es fácil, es muy muy compleja, pero necesaria de abordar.